Club Tragon   Sub head    
     
 

TRES BOCAS

 
Calle: Gaztambide, 11. Zona Chamberí. Madrid.
Teléfono: 91 752 55 64
Web: No dispone
Fecha: 26 de mayo de 2017 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:
Cocina de fusión
 

"De la mano de Nico en la cocina y Leo en los cocktels, vas a encontrar una carta imaginativa, donde se juega con los ingredientes y el producto de calidad, para que puedas sentir sabores diferentes. Humus de berenjena, Canelón de buey de mar, Carrilleras ibéricas al curri… son sugerencias que no vas a poder dejar de probar. Con postres seductores (a destacar el Cheese-cake cremoso de chocolate blanco y lima con crujiente de coco), precios muy asequibles, una amplia barra que invita a disfrutar de sus elaborados cocktels, su salón privado y un agradable patio interior, en Tres Bocas no descubrirás un restaurante, descubrirás tú restaurante."

( Información extraída de su página facebook )

 
Fundado:

11 de noviembre de 2013

Propietario: Los tres chiflados S.L.
Dirección Nico y Leo
Chef: Nicolás Ramón Polijronos (Nico)
Sumiller: Leonardo Ángel Campanella (Leo)
Jefe de sala: Leonardo Ángel Campanella (Leo)
 

El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 30,00 €.

 
COMENTARIOS:

Entorno: Está situado en una zona, la de Argüelles, con ambiente universitario y estudiantil.

Las cañas: Las tomamos en un bar cercano llamado "SIAP 19", en la calle Rodríguez San Pedro 66. Nada más entrar me llevé una gran sorpresa. El destino quiso que allí estuviera María, compañera de trabajo y alguna vez de pádel, junto con su amiga Estefanía. Con su simpatía nos hicieron pasar un rato agradable previo a la cena. Tomamos dos botellines de cerveza sin alcohol, a 1,40 € cada uno y siete cañas grandes, más bien jarras, a 2,00 € la unidad. De aperitivo pusieron una especie de chistorra sobre rebanada de pan.

Nombre: Tres bocas. Según nos dijo Leo, por ser tres socios los fundadores.

Carta en la web: No dispone de web.

Carta de vinos en la web: No dispone de web.

Local: Exteriormente pasa desapercibido, a pesar de que, entre la ventana y la puerta de entrada, haya un letrero circular, grande y en amarillo, que reza: "Tres Bocas Restaurante Cockctail". En el interior, el lado derecho lo ocupa una larga y amplia barra de bar, mientras que a la izquierda, unos sofás extendidos conforman espacios para saborear los cócteles. El aspecto general está más orientado a pub que a bar. Al fondo está el comedor. Es un salón pequeño, con capacidad para unas treinta personas en seis mesas, dos de ellas redondas. Las paredes están pintadas de azul oscuro y en ellas cuelgan cuadros con alegres colores. La iluminación es correcta y proviene de focos empotrados en el techo de escayola y de unas lámparas de pié enfocadas contra las paredes. El suelo, el mismo en todo el local, es ajefrezado de baldosas blancas y grises. Las sillas son de madera barnizadas de negro y con un cojín gris. Nos pusieron en una mesa redonda en un rincón, al haber sillones corridos en la pared, la esquina no es aprovechable para sentarse ya que allí la mesa queda separada del sofá. Con esta configuración tampoco se puede servir la cena adecuadamente a los comensales situados en el interior. Los manteles y servilletas son blancos al igual que la mayor parte de la vajilla. La cubertería clásica. Copas grandes para vino y pequeñas para agua. El restaurante presenta un aforo casi completo.

Comensales: Estuvimos cinco. Antonio de la Poza, Carlos, Raúl, Ricardo y Antonio Ávila. Faltaron Antonio Arnáiz y Justo.

Pan: Ponen en el centro un cestito de mimbre, con una servilleta de papel al fondo, y sobre ella unas pocas porciones de pan rústico con picos por encima. Sin nada que destacar. Junto con el aperitivo lo cobran a 1,00 € por comensal.

Aperitivo:

Taco con crema de aguacate, maíz adobado en chilplote, queso fresco y cebolla: Sirven, uno por comensal, en una placa de pizarra. Sobre cada tortilla de harina colocan la crema de aguacate, por encima un poco de queso fresco y tiras de cebolla morada y se completa con el maíz en adobo a base del chile ahumado. Plato frio. La torta crujiente. Agradable, bueno.

Entrantes:

Hummus de zanahoria y especias, con almendras y pan árabe: Sobre un recipiente en forma de media luna sitúan en un extremo un bol con el hummus y en el resto el pan en láminas dobladas en forma de triangulo. La sustitución de garbanzos por zanahoria cambia radicalmente el concepto de este típico plato oriental. El resultado es una crema que en general no gustó. Por otra parte el pan pita, apropiado para este plato, es, a la vez que fino, blando y no crujiente. Pedimos una ración a 8,50 €.

Croquetas caseras de jamón ibérico y albahaca: Las sirven en un recipiente rectangular. Tienen forma esférica y sobre ellas hay unas semillas decorativas. Estaban buenas, hechas con una bechamel suave y cremosa pero la presencia del jamón no se nota por ninguna parte. Pedimos una ración a 8,50 €. Vienen ocho con lo que cada croqueta sale a poco más de un euro.

Rollitos de confit de pato con hierbas y salsa de albahaca thai: La ración consta de dos rollitos. Cada rollito viene cortado en diagonal en dos mitades enzarzadas en brocheta. En esta ocasión, que pedimos ración y media, nos lo sirvieron en dos brochetas de tres semirrollitos. Los traen en un plato con un pequeño bol con la salsa thai y sobre papel de un periódico chino como absorbente de grasa. El rollito crujiente y el pato bueno, aunque, sin ayuda de la salsa, algo seco. De los entrantes el que más gustó. La ración sale a 8,90 €. A 2,22 € la porción.

Pulpo asado con cebolla dulce y chips de plátano macho: Lo sirven en un recipiente en forma de media luna. Sobre una cama de cebolla pochada y caramelizada, se distribuye el pulpo en rodajas, apoyadas unas en otras formando una línea. A distancias proporcionales se elevan unos chips de láminas de plátano frito. El pulpo, la cebolla y los chips buenos, pero en conjunto no convenció la mezcla de sabores. Se pidió una ración a 12,90 €.

Principales:

Bacalao con salsa tipo mostaza: Este plato está fuera de carta. Inicialmente se pidió, también fuera de carta, unas costillas de vaca, que nos ofreció la camarera. Pero el chef se disculpó al comprobar que no quedaban y nos ofreció el bacalao. Lo sirven en plato llano con la salsa y cebolla morada pochada por encima. Se corona con una lámina de maíz crujiente. Bueno, sin nada que destacar. Pedimos un plato a 14,50 €.

Magret de pato con arroz al wok, jugo de especias y pan choy: Lo sirven en un plato hondo en el que se sitúa el arroz casi cubierto por el jugo de especias. Por encima una brocheta con el pato y sobre ella unas hojas y brotes de lombarda. El plato se decora con una línea de polvo de especias que va del centro al borde. El arroz, desigualmente cocinado, bien de sabor. El magret bueno, aunque pasado de punto. Pedimos tres platos a 14,50 € cada uno.

Presa ibérica con chutney de piña, noodles y salsa de mole poblano: Viene en un plato llano. En el centro una cama de fideos y sobre ella la brocheta de presa ibérica con un poco de salsa por encima. El resto de la salsa viene a parte en un recipiente. A los lados, en tres montoncitos, el chutney con la piña cortada en dados pequeños y sobre ellos germinado de lombarda, rodajita de rábano u hoja de cilantro. Se decora igualmente con una línea de polvo de especias. La presa estaba en su punto, muy buena al igual que la salsa. Se pidió una ración a 16,50 €.

Postres:

Chesecake de chocolate blanco y lima: Lo sirven en plato llano. Se presenta como una porción de tarta con un poco de helado y una especie de oblea troceada de galleta crujiente. Se decora con trocitos de chocolate negro. Estaba muy buena. Pedimos una a 5,00 €.

Mousse helada de plátano y praliné con salsa de fruta de la pasión: Lo traen en un plato llano. Sobre unos pastelillos donde se apoya la mousse helada. La salsa, vertida por encima, se extiende por el plato con su color anaranjado característico. Bastante rico. Pedimos uno a 5,00 €.

Cremé bruleé de dulce de leche y helado de vainilla: Se presenta, sobre un plato de postre, en una pequeña olla de hierro colado, tipo staub. En el fondo está el dulce de leche, plato típico argentino, cubierto por la cremé bruleé, crema quemada, que no es más que azúcar tostado como el del arroz con leche asturiano o la crema catalana. Encima el helado de vainilla. Muy buena, riquísima, de lo mejor de la cena. Pedimos tres, cada una a 5,00 €.

Cafés e infusiones:

Se tomaron cuatro cafés a 1,80 € cada uno.

Vinos:

Las perdices, Malbec 2015: Vino tinto, de la bodega Las Perdices, (www.lasperdices.com). Mendoza. Argentina. Está elaborado con uvas de la variedad Malbec 100%. No terminó de gustar y cambiamos a otro vino. Nos bebimos una botella a 21,00 €.

El hombre bala 2014: Vino tinto con denominación de origen Vinos de Madrid, de las bodegas del Comando G, (www.comandog.es). Elaborado con uvas tipo monovarietal de Garnacha 100%. La fermentación se produce en barricas de madera. Bueno. Nos bebimos una botella a 24,00 €. El precio aproximado de venta al público en las tiendas es de 16,00 € la botella. El restaurante lo vende un 50% más caro que el precio de venta al público en un comercio.

Copas: Dejamos la mesa y tomamos unos cócteles, en el bar, por nuestra cuenta: un Zombie (ron blanco, ron de Jamaica, licor de banana y zumo de frutas), un Daiquiri (ron, limón, azúcar y triple seco), un Margarita (tequila, triple seco, lima, limón y azúcar), un Habana con coca-cola y un Old fashioned (bourbon, azúcar, piel de naranja y bitter). Cada uno de ellos a 8,00 €. Posteriormente nos invitaron a un chupito de ron Diplomático, de la destilería de DUSA que se encuentra en el Pie de Monte Andino, en Venezuela.

Servicio: Amable. Informan del precio de los platos fuera de carta, aunque luego ofrecen uno agotado. La posición de la mesa impide su correcto servicio lo que supone que el comensal tenga que coger directamente los platos o los cubiertos ofrecidos por el camarero. Van correctamente uniformados.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas, el 71,2% corresponde a la comida y el 28,8% a la bebida.

La carta y la factura: Ambas contienen los precios con el I.V.A incluido, como debe ser.

Comentario final: Restaurante pequeño y acogedor. Comida de fusión con aciertos y desaciertos. Decoración minimalista, iluminación aceptable, separación correcta entre mesas y comensales. Incomodidad en la mesa de la esquina por tener un sofá asociado y por no tener buen acceso al servir. Servicio amable. Invitaron a chupitos después de tomarnos una copa. La carta y la factura incluyen el I.V.A. como debe ser.

 
Antonio Ávila .
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
7
-
7
5
-
7
7
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

6,80

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
41,49 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Ricardo.
 
Ver factura
Ver tarjeta
 
La carta (26/05/2017):
 
 
Actualizada el 03 de junio de 2017
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 

Image