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LA HUERTA DE CASA RICARDO

 

Calle: Avenida Ciudad de Barcelona, 5. Zona Atocha. Madrid.

Teléfono: 91 433 75 25
Web: www.restaurantelahuertacasaricardo.com
Fecha: 26 de febrero de 2016 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:

Cocina catalana.

 

"Restaurante de cocina catalana en el centro de Madrid con buen ambiente. La Huerta de Casa Ricardo es un restaurante especializado en cocina catalana del centro de Madrid que pone a disposición de sus clientes una amplia y variada oferta gastronómica basada en la utilización de ingredientes frescos de la mejor calidad. En sus acogedoras instalaciones podrás disfrutar con tus amigos y familiares de una velada muy agradable, saboreando auténticos platos de la cocina catalana, como caracoles a la llauna o con ali i oli y calçots (cebollinos a la brasa) con salsa Romanesco, entre muchos otros. En La Huerta de Casa Ricardo también podrás disfrutar degustando sus exquisitas recetas de bacalao, como bacalao a la leridana (con frutos secos y miel), bacalao al horno de carbón de encina, bacalao en Xanfaira o bacalao con seta, entre otras opciones. ¿A qué estás esperando para reservar mesa?"

(Extraído de su página web)

 
Fundado:

2013

Propietarios: Heliran Hostelería S. L.
Dirección Valentín Botargues
Chef: Valentín Botargues
Jefe de sala: Valentín Botargues
Diseño interiores: m+ (www.m-mas.es)
 
El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 35 a 40 €.
 
COMENTARIOS:

Las cañas: Las tomamos en la barra del bar del restaurante. Fueron cinco y una sin alcohol. Sirvieron, como aperitivo, embutido y picos. Picante y sabroso, muy bueno. También pusieron variantes como acompañamiento de la segunda ronda. Dijimos que las pasaran a la cuenta de la mesa y al parecer se les olvidó ya que no aparecen en la nota y tampoco consta como invitación.

Nombre: Se combina dos historias que convergen. Por un lado, La huerta de Lleida, era el nombre del restaurante de donde proviene Valentín Botargues, el artífice de La huerta de casa Ricardo, mientras que "Casa Ricardo" era el nombre del restaurante que existía previamente en el local que hoy ocupa La huerta de casa Ricardo y que conservan los familiares del anterior dueño.

Carta en la web: Si, con alguna foto y precios con el I.V.A. incluido.

Carta de vinos en la web: No.

Local: Está situado en la avenida Ciudad de Barcelona, nombre acorde con el tipo de cocina del restaurante, frente a la basílica de nuestra señora de Atocha. La fachada, que da a tres calles, es de color granate en su parte superior y forrada de piedra granítica en la inferior. Las puertas y ventanas, de madera, están pintadas de blanco y encima conservan, aunque restaurado, un cartel en el que se lee "CERVECERÍA CASA RICARDO RESTAURANTE". Al acceder nos encontramos con la barra de un pequeño bar. A la derecha, al fondo, unas escaleras conducen a los aseos. Por la izquierda se entra al salón. Se distribuye en dos espacios cuasi rectangulares aprovechando al máximo el espacio disponible. La decoración, moderna, es obra del estudio de arquitectura corporativa "m+". Las paredes están pintadas de color gris claro y sobre ellas hay varios cuadros decorativos. La del fondo del salón principal está pintada de negro con el nombre del local, frases y algunos dibujos corporativos en blanco. La del fondo del comedor pequeño tiene dibujos parecidos pero sobre un espejo de marco de madera pintada de blanco, a juego con los cercos de las ventanas. La mitad inferior de las paredes conservan los azulejos primitivos del local. El techo es de color blanco. La iluminación nocturna, muy buena, se consigue mediante bombillas individuales que cuelgan a diferente altura con su cable negro, agrupándose varios de ellos en un único punto y dando la sensación de ser las patas de una imaginaria araña. El suelo imita a tarima de madera oscura. Las mesas son cuadradas y agrupables. Las sillas rusticas de madera pintada de blanco con asiento de enea y con un cojín de color gris a juego con las paredes. El mantel blanco y las servilletas grises. La vajilla también blanca y moderna. Copas de diferentes tamaños para el agua y el vino. Nos pusieron en una mesa doble alargada en el comedor pequeño junto a la salida de la cocina. El espacio en la mesa justo, ya que se ocupan las cabeceras. La distancias entre mesas insuficiente. El comedor estaba repleto.

Comensales: Antonio Arnáiz, Justo, Raúl, Antonio de la Poza, Carlos y Antonio Ávila.

Pan: Pusieron una cesta en el centro con seis bollitos de pan. Era de miga densa y gomosa. No convenció a todos. Junto con el aperitivo lo cobran a 1,50 € por persona.

Aperitivo: Un bol de aceitunas de distintos tamaños y colores. Trajeron también un par de botellas, una de aceite de oliva virgen extra arbequina y otra de vinagre agridulce "Sant Esperit", de uvas Cavernet Sauvignon, ambas de la firma Oleic Bovera de Les Garrigues, Lleida.

Entrantes:

Alcachofas confitadas a la plancha: Se pidieron dos raciones, en total seis alcachofas, una para cada uno. Las sirven en un plato llano individualmente. Sobre una cama de patatas tipo paja, muy finas, ponen la alcachofa con sus capas totalmente abiertas en forma de flor. Encima un poco de jamón cortado en trocitos. Estaba muy buena y gustó mucho aunque la mayoría hubiéramos preferido eliminar las capas exteriores más fibrosas. Cada ración sale a 10,00 €, y cada alcachofa a 3,33 €.

Calçots: Los sirven en una teja de barro donde conservan el calor. Los calçots son un plato típico de la gastronomía de Lleida. Consisten en una especie de cebolla pequeña hecha a la brasa que se pela, se moja en salsa y se come de un bocado. Se sirve con salsa Romesco. Se suelen acompañar de un babero, para evitar mancharse, y toallitas húmedas. Muy buenos, riquísimos. La salsa no se queda atrás. Pedimos una ración, doce unidades, a 18,00 €, cada calçot sale a 1,50 €.

Cargols a la llauna: Son caracoles cocidos en su propio jugo sobre un recipiente metálico, originalmente una lata, llauna, en catalán. Se presentan en el mismo receptáculo donde se cocinan con un poco de aceite, ajo y perejil. Se acompañan con salsa alioli. Estaban muy buenos. Se pidió una ración, unos 64 caracoles, a 20,00 €.

Platos principales:

Rabo de toro: No figuraba en mi carta que ni en la web. Se presenta en una fuente. Se pidió una ración a compartir entre dos. Meloso, muy bueno. Rico, rico. El plato sale a 16,50 €.
Callos a la madrileña: Los sirven en un recipiente de barro. No estaban mal, aunque pueden mejorarse. Se pidió una ración a 9,50 €.
Rape a la plancha: Lo sirven en plato llano. A un lado una patata cocida, cortada en varios trozos, junto con un poco de salsa Romesco que se había solicitado, al otro lado una rodaja de limón y en el centro la porción del rape. Suave y tierno. Entre bueno y muy bueno. Se pidieron dos medias raciones a 10,00 € cada una.

Bacalao a la leridana: Lo sirven en un plato llano blanco, grande. En el centro la porción de bacalao y por encima la salsa de miel con pasas, avellanas, almendras y alguna que otra ciruela. Muy bueno, buenísimo, el paraíso del goloso. Se pidió media ración a 11,00 €.

Postres:

Higos a la crema: Se sirve en una copa de helado. Demasiado dulce, no gustó. Se pidió uno a 6,00 €.

Crema catalana: Se presenta en un recipiente de barro con el azúcar quemado por encima. Buena. Se pidieron dos postres a 5,00 € cada uno.

Crepe de manzana flambeada al brandy: Se presenta en un plato llano de postre. El crepe, mal doblado, parece estar flotando en el brandy. En lados opuestos había un poco de crema de chocolate. Aunque decían que venía flambeado, se pidió que lo volvieran a flambear. Normalito. Se tomó uno a 8,50 €.

Copa de la abuela Teresa: Se sirve en el recipiente que su nombre indica. Al fondo crema catalana, sobre ella otra de chocolate y encima una bola de helado de nata. Muy buena. Se pidió una a 6,00 € cada uno.

Mel I mató: Lo sirven en una pequeña fuente blanca. Es un típico postre catalán consistente en requesón desmigado salteado con almendras y rociado con miel. A pesar de las apariencias no es empalagoso. Buenísimo. Se pidió uno a 6,00 €.

Cafés e infusiones:

Se tomaron tres cafés cortados, dos de ellos descafeinados, a 1,60 € cada uno y tres infusiones a 2,00 € cada una. Pusieron unas chocolatinas para acompañar.

Vino:

Tití 2012: Vino tinto, reserva, con denominación de origen Priorat, de las bodegas Noguerals (www.noguerals.com). Se elabora con uvas Garnacha, Syrah y Cabernet Sauvignon. Muy bueno. Pedimos tres botellas a 18,50 €. El precio aproximado de venta al público en una tienda es de 10,00 € la botella, por lo que el restaurante no llega a duplicar el precio de venta al público en un comercio.

Copas: Invitaron a chupitos. Se pidieron sólo tres.

Servicio: Rápido y eficiente. Nos atendió el dueño. Nos asesoró bien en cuanto a las cantidades a pedir. Sirvieron los entrantes individualizados y guardaron, para después, la parte correspondiente a Carlos, que como siempre llegó tarde. Van uniformados.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas, el 70,0% corresponde a comida y el 30,0% a bebida respectivamente.

La carta y la factura: Ambas contienen los precios con el I.V.A incluido. La factura correcta, salvo que se les olvidó incluir las cañas que tomamos en la barra.

Comentario final: Restaurante principalmente de comida típica catalana. Local agradable, luminoso con decoración moderna con un toque vintage al mantener los antiguos azulejos del local. Muy aprovechado el espacio con las mesas cercanas. Se puede elegir entre raciones completas y medias. Presentación adecuada. Buena calidad en los platos. Gustó mucho. Servicio rápido y eficiente. El local estaba completo.

 
Antonio Ávila .
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
9
8
6
7
8
8
-
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

7,83

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
38,23 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Raúl.
 
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La carta (26/02/2016):
 
 
Actualizada el 6 de marzo de 2016
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 

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