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ASADOR CRISTÓBAL

 

Calle: Pinos Alta, 23. Zona Tetuán. Madrid.

Teléfono: 91 315 74 74
Web: www.asadorcristobal.com
Fecha: 27 de noviembre de 2015 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:

Cocina castellana .

 

"Cristóbal, Maestro Asador, pionero en Madrid del horno de leña, elabora con mimo el cordero y el cochinillo asado en su horno artesano de adobes, hechos por él mismo, de barro y paja, alimentado de leña de encina, como manda la antigua usanza. Siempre es un gusto descubrir que existen personas como Cristóbal, que disfrutan con su trabajo. De su vocación por la hostelería hizo su profesión, y su amor por su tierra Segovia, le llevó a fundar en Madrid en 1967 Asador Cristóbal, para ofrecer junto a su familia la rica gastronomía segoviana. Desde el principio acompañando siempre a Cristóbal, ha estado Sabina, su mujer, una compañera inseparable en el trabajo, que lleva oficiando todos estos años con verdadera maestría y su público se lo reconoce. Asador Cristóbal es una referencia en Madrid, en lo que a asados se refiere, si Ud. es exquisito del asado tiene una cita obligada en la C/ Pinos Alta, 23 de Madrid. En Asador Cristóbal disfrutará de un suculento cordero asado al estilo de Sepúlveda, de un exquisito cochinillo asado como se hace en Segovia, de sus fabulosas carnes cocinadas a las brasas de carbón, de sus ricas morcillas de la tierra, de las inigualables croquetas de la casa, de los judiones de la Granja. Descubrirá el placer de una buena mesa, acompañada por su rica bodega, en un ambiente tranquilo y acogedor, con un trato amable, casi familiar que le hará sentir estar en su casa."

(Extraído de su página web)

 
Fundado:

En 1967 por Felicísimo Cristóbal y Sabina Fresnillo

Propietarios: Olga Cristóbal Fresnillo y Sabina Fresnillo
Dirección: Olga Cristóbal Fresnillo
Chef: Sabina Fresnillo
Jefe de sala: Olga Cristóbal Fresnillo
 
El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 40 €.
 
COMENTARIOS:

Las cañas: Tomamos cinco, cuatro en la pequeña barra del asador y otra en la mesa. Con las dos primeras trajeron unas aceitunas con hueso, con las dos siguientes nada. Se solicitó que nos pusieran un aperitivo acompañando a las cervezas y nos pusieron un platito de torreznos. Para la copa que se pidió en la mesa se requirió de nuevo unos torreznos de aperitivo, pero el camarero nos dijo que ya no quedaban y no nos ofreció otra alternativa. Las olivas normales, los torreznos exquisitos. El tercio sale a 2,75 €.

Nombre: Cristóbal, es el apellido de la familia dueña y fundadora del restaurante.

Carta en la web: Si, sin fotos ni precios.

Carta de vinos en la web: No.

Local: Está situado en el barrio de Tetuán, en una bocacalle de Bravo Murillo. La fachada simula un caserón con paredes de piedra. La puerta y las dos ventanas que dan al exterior son de madera, al igual que los dinteles que las rematan. Las tres están protegidas por rejas. En la parte superior izquierda, sobre la puerta y sobre una de las ventanas, hay un cartel con letras rojas sobre fondo negro cuya leyenda, "CRISTOBAL ASADOR", lo identifica. A continuación se termina con un tejadillo. Delimitando el local, a cada lado, dos faroles de forja. Una vez dentro, en frente, hay una pequeña barra de bar desde la cual se puede apreciar, al fondo, el horno de asar. A la derecha, la puerta que da acceso al salón. El comedor es amplio y rectangular con una extensión al fondo que se puede usar como reservado. Está decorado de forma rústica. El techo simula sujetarse por una serie de vigas de madera barnizada que se apoyan en columnas y pilares del mismo tipo. Las ventanas, también de madera, tienen vidrios opacos y están cubiertas por cortinas con telas rústicas. Un zócalo a media altura, hecho de tablones, rodea el salón dándole a la estancia un carácter más cálido. Las paredes son blancas y están repletas, tanto de cuadros y fotografías de visitantes famosos, como de trofeos de caza. Del techo, igualmente blanco, cuelgan una lámpara con cadenas, tipo medieval, que junto con los faroles situados en las columnas proporcionan una iluminación adecuada al local. El suelo está compuesto de baldosas pequeñas de barro cocido. Las mesas, no muy grandes, son cuadradas y las sillas, de madera clásica, llevan un cojín para intentar hacerlas más cómodas. La separación entre mesas parece adecuada. Sobre las mesas un tapete rojo y encima un mantel blanco, al igual que las servilletas. La vajilla de porcelana blanca y barro, tradicional, algunos platos estaban decorados con un borde marrón ya desgastado por el uso. La cubertería clásica. Ponen el mismo tipo de copa para agua que para vino. Nos pusieron en una esquina, en una mesa cuadrada formada por la unión de cuatro, que aunque dejaba bastante espacio en el centro, los comensales no estaban holgados.

Comensales: Justo, Raúl, Antonio Arnáiz, Ricardo, Antonio de la Poza, Carlos y Antonio Ávila.

Pan: Se trata de una torta de pan caliente. No lo sirven individualmente, ni hay plato para colocarlo. Trajeron dos paneras, cada una con media torta. Posteriormente se pidió más. Estaba bueno. El servicio de pan por persona lo cobran a 1,95 €.

Aperitivo: Pusieron un platito de torreznos. Por los datos de la factura, que indican dos, debían de haber puesto otro, pero uno de ellos lo adelantaron en la barra como aperitivo de las cervezas y ya no les quedaban. Los torreznos una delicia. Están cortados en finas tiras y son crujientes a la vez que conservan su sabor y textura.

Entrantes:

Morcilla segoviana: Se nos aconsejó pedir dos medias raciones. La sirven en cazuela de barro para que conserve el calor. La morcilla, de arroz, estaba muy buena con un ligero toque picante. La ración de morcilla cuesta 8,50 €, la media ración, que no figura en carta, la cobran a 7,50 €. Dado que en media ración entran seis trozos, y se indicó que queríamos probarla todos, con una ración hubiera sido suficiente para los siete.

Chorizo de la olla: Lo sirven en un plato llano grande. En el centro el chorizo, solitario y bañado en aceite. Lleva marcado unos cortes a cuchillo. A pesar de la grasa que lo acompaña estaba algo seco. De sabor bueno. Se pidieron dos raciones a 4,50 € cada una.

Tomate con ventresca: Lo traen en un plato llano. El tomate cortado a gajos ocupa la parte central, por encima cebolla cortada y radialmente unas lascas de ventresca, se adereza con vinagre de Módena y se completa con unas aceitunas. Plato bien aliñado, fresco y muy bueno. Se pidieron dos raciones, cada una de las cuales la cobran a 15,00 €.

Platos principales:

Cochinillo: Lo traen, con ayuda de una mesita, en dos recipientes grandes de barro, medio cochinillo en cada uno. A continuación lo sirven en platos individuales, primero la porción de cochinillo y luego, rociándolo por encima, el jugo del asado. El cochinillo estaba delicioso, tierno, con la piel crujiente, en su punto, bien hecho, muy bueno. Aunque no afectó al sabor de la carne, la corteza contenía exceso de sal. Se pidieron seis raciones. Cada una la cobran a 20,00 €, por lo que en la factura debería figurar seis raciones de cochinillo a un total de 120,00 €, sin embargo lo que cobraron fue un cochinillo asado a 132,00 €.

Ración de cordero asado: Lo sirven igualmente en un recipiente de barro. Estaba bueno. No ha quedado constancia fotográfica. La ración la cobran a 23,00 €.

Ensalada de la casa: Acompañando al cochinillo y al cordero pusieron dos recipientes de ensalada. Estaba compuesta de lechuga, cebolla, tomate y aceitunas. Buena y muy bien aliñada. Nos la ofrecieron al servir los asados y pensamos que iba incluida como guarnición de las carnes, como suele ser habitual, pero no, la ración la cobran a 8,50 €.

Postres:

Tarta de yema: La sirven en plato llano. La porción, de forma rectangular, ocupa el centro del plato y la decoran con un chorreón serpenteante de sirope de caramelo. No es la típica tarta de yema, más bien se parece a un flan, pero estaba buena. Se pidieron dos a 5,25 € cada una.

Torrija: Se presenta de forma similar a la tarta de yema. La decoración adicional, en este caso el jarabe de caramelo, si se mezcla con el producto, lo enmascara y pierde su originalidad. Buena pero sin nada que destacar. Se pidieron dos a 5,00 € cada una.

Sorbete de limón al cava: Lo sirven en copa alta. Bueno. Pedimos tres a 5,25 € cada uno.

Tartas caseras: Nos obsequiaron con un plato de postres caseros para degustar. Estaba compuesto por cuatro porciones, una de tarta de yema, otra de tiramisú, buena, un poco de flan muy denso y contundente y un poco de tarta de requesón, buena y muy suave.

Cafés e infusiones:

Entre cafés e infusiones menta-poleo tomamos siete, todos al mismo precio de 2,25 €. Los acompañaron con unos roscos.

Vinos:

Linaje Garsea: Vino rosado, con denominación de origen Ribera del Duero. De las bodegas y viñedos del mismo nombre (linajegarsea.com). Elaborado con uva Tempranillo 100%. Bueno. Es el vino rosado de la casa, pedimos una botella a 9,50 €.

Arco de Morozán, crianza 2011: Vino tinto, con la denominación de origen Ribera del Duero. De la bodega La Asunción de Nuestra Señora (www.asunciongumiel.com). Está elaborado con uva Tinta del país 100%. Aceptable. Es el vino tinto de la casa, pedimos dos botellas a 14,00 € cada una.

Arzuaga crianza 2012: Vino tinto con denominación de origen Ribera del Duero. De las bodegas de Arzuaga Navarro (www.arzuaganavarro.com). El vino está elaborado con uvas 90% Tinto Fino, 7% Cabernet Sauvignon y 3% Merlot. Bueno. Pedimos una botella a 24,00 €. El precio aproximado de venta al público en una tienda es de 17,50 € la botella, por lo que el restaurante cobra sobre un tercio más del precio de venta al público en un comercio.

Copas: Invitaron a chupitos. Pusieron tres pequeñas botellas de licor de yerbas, pacharán y orujo.

Servicio: Correcto y amable. Uniformados clásicamente.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas, el 76,8% corresponde a comida y el 23,2% a bebida.

La carta y la factura: Tanto la carta como la factura contienen precios con el I.V.A incluido, como debe hacerse. La factura contiene errores. Se dejaron de cobrar una caña en la barra y otra en la mesa. Cobran un servicio de pan adicional.

Comentario final: Asador típico con aspecto y decoración rústica. Servicio correcto y amable. Mesa amplia aunque con espacio reducido para comensales. Iluminación adecuada. Cochinillo muy bueno, delicioso, bien asado y bien presentado. Detalles positivos: invitan a un plato de degustación de postres caseros, invitan a chupitos y roscos con el café. Detalles negativos: Ponen dos medias raciones de morcilla cuando con una ración era suficiente, cobran un cochinillo en vez de seis raciones, no advierten que la ensalada de la guarnición se cobra aparte. Errores en la factura de 3,55 € en contra del restaurante. El precio de la cena, por comensal y sin incluir las cañas es de 51,69 €, alto para los tiempos que corren.

 
Antonio Ávila .
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
8
8
6
8
7
7
7
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

7,29

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
51,61 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Antonio Arnáiz.
 
Ver factura
Ver tarjeta
 
Carta (27/11/2015):
 
OTROS ENLACES DE INTERES:
Crítica de Metrópolis
 
 
Actualizada el 6 de Diciembre de 2015
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 

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