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LÚA

 
Paseo: Eduardo Dato, 5. Zona Chamberi. Madrid.
Teléfono: 91 395 28 53
Web: www.restaurantelua.com
Fecha: 23 de marzo de 2012 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN: Cocina de autor
 

"En Lúa Manuel Domínguez y Pedro Espinosa elaboran un menú degustación que varía en función del mercado y sigue el ritmo natural de las estaciones, con la vacación de ofrecer una oferta rica, variada y equilibrada.
En Lúa hemos buscado inspiración en las recetas tradicionales de nuestras madres y abuelas para evolucionar hasta una cocina propia, de vanguardia. Una nueva cocina de mercado que mima todo el proceso creativo, desde la selección diaria de los mejores ingredientes hasta una exquisita puesta en escena. Todo ello en torno a la idea esencial de Lúa: El placer de la buena mesa se disfruta con los cinco sentidos."

(Extraído de su página web)

 
Fundado en: 2005
Propietario: Manuel Domínguez Carrete
Dirección Manuel Domínguez Carrete
Chefs: Manuel Domínguez y Pedro Espinosa
Jefe de sala:  
 
El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 40 €
 
COMENTARIOS:

Entorno: En la zona de Chamberí. Difícil aparcamiento aunque hay un parking público cercano.

Las cañas: Las tomamos en un bar en la misma calle llamado, curiosamente, las tres lunas. De aperitivo pusieron aceitunas, patatas fritas y un variado de frutos secos.

Nombre: El nombre, Lúa, viene del gallego, y significa luna. Se lo puso su dueño, según confesó en el programa de Radio Exterior de España, Paisajes y sabores, emitido el 7/7/2011 y en el que decía: "La luna nos mueve un poquito a todos, ... es un nombre corto, fácil de recordar, ... a los gallegos (la luna) nos ha influenciado mucho."
Carta en la web: No. Indica simplemente en que consiste el Menú Lúa. Tres aperitivos, dos entrantes, pescado, carne, prepostre, postre ypetit fours. Precio 60 € IVA incluido
Carta de vinos en la web: No tiene.

Local: Ocupa dos plantas. Se accede directamente desde la calle tras subir varios escalones. La puerta de entrada, de madera rústica, se halla a la izquierda, ensamblada en el cristal, que a la vez que la sustenta, hace de tabique transparente. De frente está el comedor principal, a la derecha, la cocina y a la vuelta, las escaleras que bajan a un segundo salón y a los servicios. La decoración mezcla elementos modernos con evocaciones al pasado. En el suelo, de tarima, sobresalen equidistantes los basales de granito donde se apoyan unas amplias columnas de madera que se pierden en el techo. Las paredes son blancas al igual que la cubierta y los postigos de las ventanas que dan a la calle. El color marrón, en diversos tonos, predomina y forma parte de las cortinas, el cuero de las sillas, el ornamento de la pared del fondo a base de piel de potro y los diversos muebles. Las mesas están cubiertas de blanco con bajo manteles grises. La iluminación, correcta, se consigue a través de luces directas e indirectas situadas en suelo, paredes, techo y muebles. Entre el lugar destinado a los fogones y las escaleras que conducen abajo, queda un espacio que se aprovecha para colocar una mesa adicional. No es un reservado, ya que está integrado en el salón, pero está apartado. A demás, la mesa es diferente, de cocina de pueblo, de madera, con las patas y el armazón pintados de blanco. No está vestida con ningún mantel, quizás para resaltar su superficie. Fue aquí donde cenamos. Las sillas, con amplio respaldo están tapizadas en piel. La vajilla, moderna, formada por platos llanos, hondos y fuentes, todos blancos y con formas redondas o rectangulares según necesidad. Para el pan se usa un plato de color negro. También se utiliza recipientes específicos con algunos alimentos. Copas de pié alto y diferente tamaño para los vinos blancos o tintos. Sin pie para el agua. Las servilletas blancas. Cubiertos sencillos, salvo la faca para el venado, que era innecesaria.

Comensales: Seis, Antonio de la Poza, Carlitos, Antonio Arnáiz, Raúl, Justo y Antonio Ávila.
La cena:
No hay carta. El restaurante sólo sirve el menú degustación que consiste en un aperitivo y cinco platos. No incluye ni el pan, 3,00 €, ni la bebida. Cada menú sale como mínimo a 49,00 €.
Pan: El pan lo van ofreciendo a lo largo de la cena. Hay una gran diversidad entre ellos: de naranja, de centeno, de pasas, de maíz, blanco, de cereales, etc ... Muy buenos en general.
Aperitivo: Lo sirven en un recipiente rectangular con cuatro cavidades. Tres de ellas contenían patatas a la inglesa, almendras fritas y aceitunas, la última, vacía, para dejar los huesos de las olivas. Casi testimonial, hubo que pedir más para poder degustarlo. Los sabores diferentes a los clásicos, destacan las almendras con un toque anisado. El aperitivo junto con el pan lo cobran a 3,00 € por persona.
Menú degustación: Esta compuesto por un aperitivo, dos primeros, dos segundos y un postre. El menú suele cambiarse cada siete o diez días. En esta ocasión está compuesto por: Falso irlandés de lentejas y boletus. Ensalada templada de gamba roja y pez mantequilla con mahonesa de Albariño caramelizada. Sopa de ajo, yema de huevo escalfada y palomitas de arroz rojo. Merluza al vapor sobre crudité de verduras y sopa de maíz bañado en praliné de cacahuete. Albóndigas de venado en tempura y reducción de teriyaki sobre puré de nabo. Crema de queso San Simón, sopa de violetas, y crujiente de miel.

Entrante:

Falso irlandés de lentejas y boletus. Se presenta en una copa especial, caliente, como si de un café irlandés se tratase, pero, en realidad la infusión con güisqui se sustituye por un puré líquido de lentejas y la nata se torna en una suave espuma de boletus. El recipiente tiene forma semiesférica en su parte baja y troncocónica en la superior, conteniendo cada una de ellas uno de los componentes del aperitivo. Muy conseguido, tanto culinaria como visualmente.

Primeros:
Ensalada templada de gamba roja y pez mantequilla con mahonesa de Albariño caramelizada. Lo sirven sobre una lámina de pizarra. Excelente presentación. El pescado, cortado finamente en forma de rectángulo, se cubre con una delgada capa de limón y sobre ella la mahonesa. Está semicrudo y frío. El cítrico le proporciona un sabor agradable a la vez que fuerte. Buenísimo. La gamba, a la plancha, está seccionada por la cabeza. Mientras esta se conserva caliente, el cuerpo, pelado, está frio. Buenísimos. Excelente calidad. Nota: El pez Mantequilla es un pescado que se utiliza mucho en Japón para preparar sushi.
Sopa de ajo, yema de huevo escalfada y palomitas de arroz rojo. Viene en un recipiente de hierro fundido esmaltado de la marca francesa STAUB, que mantiene las propiedades caloríficas que requiere la sopa. En su interior se muestra el caldo sobre el que flotan los granos de arroz rojos inflados. En el fondo reposa la yema de huevo sin deshacerse. Tras disolverla, el resultado es más cremoso. Sopa curiosa aunque en nada se parece a las típicas del mismo nombre. Para mi, lo menos destacado de la cena.
Segundos:

Merluza al vapor sobre crudité de verduras y sopa de maíz bañado en praliné de cacahuete. Se presentan, en un plato hondo, las verduras cortadas en trocitos. Sobre ellas una pequeña porción de merluza y todo regado por la salsa. El pescado muy bueno pero queda enmascarado por el crudité. Riquísimo. Nota: Crudité es una ensalada de hortalizas crudas típica de Francia.

Albóndigas de venado en tempura y reducción de teriyaki sobre puré de nabo. Se sirve en un plato semejante al anterior. Son cuatro, de pequeño tamaño y bañadas en salsa. Están muy buenas con un toque algo picante. El puré también bueno.
Postres:
Crema de queso San Simón, sopa de violetas, y crujiente de miel. Se presenta en un plato o fuente rectangular con un hueco descentrado donde se sitúa la crema en forma de bola. Sobre ella, incrustado, el crujiente y en el fondo el caldo de flores. La textura del queso, cremosa a la vez que consistente, le permite mantener la forma dada en la presentación. El sabor del lácteo, ahumado, muy bueno. El crujiente, agradable. La sopa de violetas es como agua gelatinosa y está bien conseguida.
Ensalada de frutas. Se trajo un postre especial, sin queso, para Raúl. Consistía en una ensalada de varias frutas cortadas en diferentes tamaños y presentada sobre una bandeja rectangular.
Cafés e infusiones: Tomamos tres cafés y tres infusiones. Se acompaña con un par de fuentes, cada una de ellas con tres compartimentos, el primero con tres trufas de chocolate, el segundo con tres galletitas de mantequilla y el último con una especie de gominolas de fruta escarchada bañadas en chocolate y de apariencia brillante. Cada bebida a 2,80 €.
Vinos: Se aplica una nueva forma de cobrar las botellas de vino. Lo llaman descorche y consiste en cobrarte, por abrir la primera botella de vino, una cantidad fija por comensal. En este caso 5,50 €. Luego cobran cada botella de vino a precio de coste.
Fefiñanes 2010: Vino blanco Albariño con D. O. Rías Bajas, de las bodegas Palacio de Fefiñanes (www.fefinanes.com). Se pidieron tres botellas a 14,00 € cada una. Estaba buenísimo. Lo sirvieron a una temperatura adecuada, bien frio. En la calle se vende sobre unos 11,15 €.
Predicador crianza 2009: Vino tinto con D. O. Rioja, de las bodegas Contador, de Benjamín Romeo. Vino fuerte, con cuerpo. Se pidió una botella a 17,00 €. En la calle se vende sobre unos 19,50 €.
Copas: Se pidieron dos y un chupito, siendo invitados por la casa.

Servicio: Correcto y amable. Se nos aconsejó adecuadamente sobre el vino. Alfinal de la cena se interesó el Chef por el resultado de la comida.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas, el 73,5% corresponde a comida y el 26,5% a bebida.

La factura: El I.V.A, 8%, se incluye en los precios del menú.

Comentario final: Local bien decorado e iluminado. Mesa adecuada para los seis comensales, aunque, pequeña si llegamos a ser siete como era lo previsto. Platos muy bien presentados, originales y de buena calidad. Exquisitos en general. A pesar de ser cinco platos, el contenido de cada uno de ellos fue algo escaso. El pan, muy bueno y variado, mitigó esta carestía.

 
Antonio C. Ávila .
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Pac
Rau
Ric
9
7
6
8
7
-
7
-
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

7,33

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
70,77 €
ACTUALIZADO:
 
Reservó Antonio Arnáiz
 
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La carta (23/03/12):
Menú degustación
 
OTROS ENLACES DE INTERES:
Crítica de metrópoli
 

 

Actualizada el 22 de abril de 2016
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.

 

 

 

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