Club Tragon   Sub head    
     
 
NICOLASA
Restaurante cerrado en 2013
 
Calle: Velazquez, 150. Zona Chamartin. Madrid.
Teléfono: 91 563 17 35
Web: www.grupoarturo.com
Fecha: 27 de enerol de 2012 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN: Cocina vasca .
 

Restaurante clásico de comida vasca con pequeños toques de modernidad. Su carta se adapta a la cocina de mercado y a la de caza. Entre sus platos típicos destacan el bacalao Nicolasa, la menestra de verduras de temporada y las alcachofas gratinadas rellenas de txangurro. Dispone de dos reservados.

 
Fundado en: 1912 (en su ubicación original)
Jefe de cocina: Severiano Reyes
Jefe de sala: Inocente Moreno
Propietario: Grupo Arturo Cantoblanco
 
La Cofradía Club del Tragón ha estado en otros restaurantes del Grupo como en Edelweis en la cena Nº 41, en Principe y Serrano en la cena Nº 64, en la cena Nº 85 y en Casa Arturo (Arturo Sagasta). Los dos primeros aún no pertenecian a esta empresa cuando los visitamos.
 
Precio medio estimado por persona en la fecha de la cena 25 €.
 
COMENTARIOS:

Nombre: NICOLASA. Le viene de su primera cocinera y dueña, doña Nicolasa Pradera Mendibe.

Historia: Nicolasa nació en Marquina (Vizcaya) el día de San Nicolás de 1870, de ahí su nombre. Trabajó como cocinera de 1890 a 1912 en el palacio Londaur y para la familia Gaytán Ayala. En 1912 funda el restaurante NICOLASA en la calle Alamar nº 4 de San Sebastián. En 1930 lo vende y, junto a sus hijos, inaugura el restaurante ANDIA en la Concha. En 1933 publica su libro "La cocina de Nicolasa" con prólogo del doctor Gregorio Marañón. El libro contiene las recetas de Nicolasa Pradera y es un referente de la gastronomía vasca. En 1940 se traslada a Madrid refundando el restaurante NICOLASA, inicialmente en la calle Sevilla y posteriormente en su actual ubicación en la calle Velázquez. Nicolasa murió en Madrid en 1959. El restaurante original de San Sebastián cerró el año pasado al jubilarse su último chef y dueño José Juan Castillo.

Carta en la web: No tiene.
Carta de vinos en la web: No tiene.

Entorno: En la zona norte de Madrid frente a lo que en su día fue la sede del NODO. No hay problemas para aparcar.

Las cañas: Las tomamos en el bar del restaurante. Una especie de típico pub inglés con pequeñas mesas y sillas de madera. En las inmediaciones de la barra las paredes están decoradas con hojas secas de higuera china sobre fondo negro y en el resto con fotografías de visitantes ilustres o conocidos. Tomamos seis cañas acompañadas de patatas inglesas. Nos invitó la casa.

Local: Se sitúa en el semisótano del edificio que albergaba el restaurante NODO, que visitamos en la cena Nº 138. Se accede desde la calle bajando unos escalones. La puerta de entrada es grande, de madera y de color verde. Encima, en letras mayúsculas doradas, figura el nombre del restaurante. Dentro, pasado el recibidor y tras una cortina roja, se encuentra un amplio hall que distribuye las distintas estancias. A la derecha está el guardarropa y el pasillo a los aseos, a la izquierda, al fondo, el bar y enfrente, una mampara fija, de madera, que permite ver el comedor a la vez que lo aísla. Franqueada esta, se entra al salón. Es muy amplio y está dividido en dos zonas a diferente nivel. La más elevada y pequeña se encuentra al fondo, es de base triangular y tiene forrada la pared de madera. La mayor, rectangular, se haya flanqueada a un lado por la continuación de la mampara y por el otro por unos ventanales con vidrieras. Las paredes, de color albero, albergan cuadros de todo tipo además de motivos marineros y de caza. El techo, las vigas y las columnas también están recubiertas de madera dándole un aspecto bastante clásico. El suelo es de moqueta roja. La iluminación es adecuada, se consigue con focos empotrados y lámparas en paramentos y techo. Estas últimas, atípicas, están decoradas con astas de ciervo. Las mesas, cuadradas, con capacidad para cuatro personas están ordenadas en forma matricial de 4x4 y permiten una fácil redistribución según las necesidades. La distancia entre ellas es correcta. Las sillas, con reposabrazos, son de madera tapizadas en cuero. Nos sentamos en una esquina, en la única mesa redonda que, aunque algo pequeña para los seis, fue la que elegimos. La mantelería y las servilletas blancas. La vajilla moderna, de loza blanca con líneas geométricas negras en el borde, fue la misma durante toda la cena. Los salvamanteles de fondo blanco y borde granate. El platillo para el pan metálico. Copas grandes para el vino y pequeñas para el agua. Cubertería clásica. Hay música de fondo a bajo volumen.

Comensales: Seis. Antonio Arnáiz, Antonio de la poza, Raúl, Carlos, Ricardo y Antonio Ávila.
La cena: Teníamos la idea, como siempre, de compartir los entrantes y elegir el segundo. Nos habíamos informado que entre los platos más recomendados y que había que probar estaban las alcachofas gratinadas rellenas de txangurro y el bacalao Nicolasa. Además, la terrina de foie al Armagnac con mermelada de higos parecía una buena opción. Sin embargo el menú de temporada compuesto por espárragos verdes a la plancha con crujiente, merluza a la donostiarra, solomillo pata negra con salsa suave de mostaza y selección de repostería de la casa por 27,86 € (25,80 € más IVA), era una tentación. En principio pensamos en pedir las alcachofas y el foie como entrantes y luego el menú. El jefe de sala, amablemente, nos sugirió sustituir los espárragos por las alcachofas.
Pan: Ponen dos bollitos, uno de pan blanco y otro con sésamo. El pan, el aperitivo y los dulces para el café a 2,50 € por persona.
Aperitivos:
Queso blando con aceite de hierbas. Se presenta en una fuente dos porciones de queso rociadas de aceite con hierbas. Se acompaña con láminas de pan tostado crujiente. Muy suave, cremoso y de sabor agradable. Bueno.
Chistorra. En otra fuente ponen seis piezas de chistorra tradicional. Ligera de grasa sin perder el sabor. Buena.

Entrantes:

Terrina de foie al Armagnac con mermelada de higos. En un plato llano dos tajadas de foie, una apoyada sobre la otra. Entre ambas la mermelada de higos. Al rededor, un rastro circular de Pedro Ximénez. Acompaña una fuente con pan de molde semi tostado cortado en cuadrados. El foie muy bueno y la mermelada extraordinaria. Se pidió una ración a 21,06 €.

Menú de Temporada:

Alcachofas gratinadas rellenas de tchangurro. Lo sirven en plato llano de forma individual a cada comensal. Son dos cogollos de alcachofa sobre los que se ha puesto centollo desmenuzado y se han gratinado. Se decora con un chorreón de caldo y cebollino. Buenas, tiernas y de sabor agradable.

Merluza a la Donostiarra. Se presenta en plato llano una porción de merluza acompañada por una patatita cocida y rodajitas de ajo frito. Se añade, a modo ornamental, unas láminas de judía verde. La merluza fresca, muy buena. El ajo tostado y crujiente junto con la textura y el sabor intenso de las judías realzan el plato.
Solomillo "Pata Negra" con cama de arroz al laurel y salsa suave de mostaza". En un plato llano se sitúa el arroz y sobre él, la carne cortada en trozos. Ambos están cubiertos por el jugo con un ligero sabor a mostaza y nada picante. Se corona con unas patatas rejilla y cebollino. El solomillo crujiente por fuera y poco hecho por dentro, sencillamente delicioso, incluso sin aditivos. El arroz, de grano corto, hace de vehículo a la salsa. Ambos buenos. La patata sorprendente por su forma.
Postre: Una selección de repostería de la casa por comensal. En un plato se presenta una pequeña porción de tarta de trufa, una bola de sorbete de frambuesa y un canutillo con natillas. Los diferentes postres se separan por dos líneas de crema de vainilla y frambuesa que, en forma de aspa, cruzan el plato.
Tarta de trufa. Porción de tarta suave de chocolate. Más consistente el exterior que el interior que es parecido a un mousse. Se complementa con más chocolate, en polvo, en la parte superior, y líquido, rociado por encima. Buena.
Sorbete de frambuesa. Una bola. Bueno.
Canutillo relleno de natillas. Son canutillos de hojaldre en forma de cono que se rellena con crema de natillas. Buenos.
Cafés e infusiones: Tomamos cinco cafés y un poleo menta. Cada uno de ellos a 2,80 €. Se acompañó con un plato con tejas de almendra y bombones de chocolate.
Vino:
Arzuaga crianza 2008: Tinto con D. O. Ribera del Duero, de las bodegas del mismo nombre (www.arzuaganavarro.com). Se pidieron dos botellas a 27,21€ cada una. Estaba bueno. En la calle se vende sobre unos 16,10 €.
Copas: No invitan a chupitos. Aunque si nos invitaron a las cervezas. Hubo una ronda en la que se pidieron: dos combinados Beefeater con tónica y otros dos Habana Club con Coca-Cola cada uno de ellos a 8,64 €, una copa de licor de manzana sin alcohol a 3,78 € y un café vienes a 5,40 €.

Servicio: Muy bueno, amable y correcto. La cena transcurrió de continuo sin ningún retraso entre platos. Los camareros y el jefe de sala correctamente uniformados.

La carta y la factura: El I.V.A 8% NO se incluye en los precios de la carta como debe de hacerse. Hay una discrepancia en la factura: el menú cuesta 25,80 € y el pan 2,50 €, en la factura solo aparece el menú con un coste de 28,50 € y no 28,30 € si se sumaran los dos.

Comentario final: Restaurante clásico con decoración añeja y recargada. Mesa ajustada por elección propia. El local se encontraba semi vacío, tan solo estaba ocupada otra mesa con un grupo numeroso de dieciséis personas. Los precios de la carta son algo más bajos que en años anteriores. Menú clásico con toques modernos. Productos de buena calidad y muy bien cocinados. Buena presentación. Servicio excelente.

 
Antonio Ávila .
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Pac
Rau
Ric
9
8
9
9
-
-
8
8
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

8,67

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
47,61 €
ACTUALIZADO:
 
Reservó Antonio Aráiz
 
Ver factura
Ver tarjeta
La carta (27/01/12):
La carta
La carta
 
OTROS ENLACES DE INTERES:
Crítica de metrópoli
 

 

Actualizada el 31 de enero de 2016
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.

 

 

 

Image