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CONLAYA

 
Calle: Zurbano, 13. Zona Chamberí. Madrid.
Teléfono: 91 319 31 16
Web: www.conlaya.es
Fecha: 17 de diciembre de 2011 CENA:
 
 
PRESENTACIÓN:
Cocina cántabra.
 

"Conlaya ofrece una comida de Mercado Gastronómico en el que quedan reflejadas sus raíces cántabras adornadas con toques creativos que se combinan para crear una carta con los platos y productos más sugerentes del norte de España."

(Extraído de su página web)

 
Fundado:

En Febrero de 2010

Propietarios: Jesús Laya e Igor Mate
Dirección  
Chef: Jose Antonio Llorente
Jefe de sala: Igor Mate
 
El precio medio estimado por persona en la fecha de la cena es de 40 €.
 
COMENTARIOS:

Entorno: En pleno centro de Madrid. Rodeado de edificios oficiales y grandes empresas. Difícil de aparcar.

Las cañas: Las tomamos en la barra del restaurante. Se pidieron seis, una de ellas sin alcohol a 2,94 € y el resto a 2,14 €. Como aperitivo pusieron croquetas, cada una de ellas en un pequeño recipiente con patatas paja, y pinchos de morcilla. También se tomaron dos cocacolas a 2,94 € cada una.

Nombre: El nombre, CONLAYA, surge de la unión de las palabras "con (Jesús) Laya".

Carta en la web: Si, con precios y algunas fotos.

Carta de vinos en la web: Si, con precios.

Local: Aquí ya estuvimos en la cena Nº 163 cuando entonces era el restaurante Odriozola y posteriormente en la Nº 194 siendo entonces Casa Ormaza. Al entrar, al lado izquierdo encontramos una pequeña barra de bar. Las paredes son blancas y tiene un zócalo de madera oscura a la altura de la barra. De frente se accede, bajando unos pocos escalones, al salón principal y subiendo las escaleras, en el lado izquierdo del pasillo, un reservado. Allí fue donde cenamos. Se trata de un espacio rectangular con uno de sus lados más largos, por el que se entra, acristalado. La intimidad se consigue por la opacidad del vidrio hasta la altura de la cabeza. Tiene dos puertas correderas de cristal. Las paredes y techo, no muy alto, son de color blanco impoluto. Contrastan los cuadros con marco y paspartú negros con fotografías en blanco y negro de Santander de principios del siglo pasado. En uno de los lados más cortos hay una ventana por la que se ven las escaleras y un espejo con marco dorado en el descansillo, que según dicen, es de 1912. El suelo es negro parecido a pizarra. La iluminación es suave y correcta, se consigue por medio de dos apliques en la pared y otros dos en el pasillo, además de un plafón bajo la ventana. Las sillas, de plástico negro. La mesa grande, como para doce personas, está cubierta con un mantel blanco. Las servilletas, del mismo color, son bastante amplias. La vajilla de porcelana totalmente blanca de distintos tipos, con platos llanos con y sin borde y con este liso o con relieve. Al parecer son de la marca portuguesa Vista Alegre. Las copas de vino altas y las de agua sin pie. Los cubiertos modernos. Hay música de fondo. Hay música de fondo con volumen adecuado.

Comensales: Diez, cinco miembros del club. Al ser la cena de Navidad nos acompañan nuestras esposas. Palmira, Gloria, Mercedes, Rosa, Elena, Raúl, Antonio Arnáiz, Carlos, Justo y Antonio Ávila.
La cena:
Pan: Se presenta en forma de chapatas individuales en dos paneras metálicas.
Aperitivo:
Carpacho de Rape con alfalfa y reducción de Pedro Ximenez. Lo sirven en un pequeño plato en forma de sartencilla. Consiste en una fina lámina de pescado con salsa PX sobre una cama que a mi me pareció brotes de soja. Bueno de sabor aunque demasiado salado. El aperitivo junto al pan lo cobran a 2,16 € por persona.
Entrantes:

Lomos de sardinas ahumados con pimientos asados. Se presenta en una fuente rectangular de cristal. Son cinco lomos de sardina cada uno de ellos sobre una tira de pimiento asado regados con aceite de oliva virgen extra CLADIVM 2009, variedad hojiblanca, y sal maldon. Los lomos grandes y semi crudos muy buenos, exquisitos. Se pidieron dos raciones a 19,44 € cada una. Cada lomo sale a 3,89 €.

Jamón de bellota. Lo sirven en un plato llano con un enrejado de varitas de pan, tipo grrisini, encima. Bueno. Se pidieron dos raciones a 19,44 € cada una.

Terrina de foie natural con mermelada de higos y tosta de sobao pasiego. Sobre plato llano cuatro porciones de foie natural con una pizca de sal y mermelada al lado. Se decora con unas líneas de, al parecer, una reducción de Pedro Ximenez. Se acompaña con un plato de tostas de pan y de sobao pasiego, este, al ser dulce combina muy bien. El foie estaba muy bueno, buenísimo, exquisito, independientemente de la tosta en que se untase. Se pidieron dos raciones a 17,28 € cada una.

Rabas de Peludín. El peludín es una de las quince variedades de calamar y es el que se usa normalmente para elaborar las rabas, que es como se llaman los calmares fritos en Santander. Desde allí es de donde lo traen directamente. Lo congelan para que se rompa la fibra y no tenga una textura gomosa al comerlos. Lo sirven en plato llano, cortado en tiras y acompañados de limón. Crujientes y muy buenos. Se pidieron dos raciones a 11,88 € cada una.

Croquetas de la casa. Las sirven en plato llano acompañadas, a modo ornamental, de patatas fritas ordenadas en tiras, unas encima de otras. Son esféricas y pequeñas. Las hay de dos tipos, de bacalao y de morcilla. La ración se compone de ocho croquetas pero para que pudiéramos probarlas todos las pusieron de diez. Se pidieron dos raciones mixtas, mitad de bacalao y mitad de morcilla. Las de bacalao muy buenas, las otras normales. La ración a 11,88 €, cada croqueta a 1,19 €.

Segundos:

Corvina a la plancha con salsa de boletus. Se sirve en plato llano, sobre cama de patatas panadera, con aceite virgen a un lado y salsa de boletus al otro y encima. Gustó bastante. Se pidieron dos platos a 20,52 € cada una.

Tronco de rape albardado con jamón ibérico sobre pisto manchego y crujiente de cecina y caramelo de pimiento rojo: Se presenta en plato llano. En el centro, sobre cama de patatas panadera, el tronco de merluza albardado, es decir forrado con lonchas de jamón. El pescado se completa con una crujiente de cecina encima. El pisto en una línea central y en otras líneas, a un lado y al otro, un chorreón de aceite virgen y la salsa de caramelo de pimiento rojo. El plato estaba muy bueno salvo la cecina, muy salada. Se pidieron tres platos a 20,52 € cada uno.

Chipirones con cebolla caramelizada y alioli. Se presentan en un plato llano. Sobre una base de aceite virgen, a un lado, se encuentran los chipirones sin los tentáculos. Al otro lado la guarnición de patatas panadera y sobre estas, los apéndices de los calamarcitos. El plato se completa con un chorreón de salsa alioli. Estaban muy frescos y buenísimos. Se pidió un plato a 16,20 €.

Tronco de merluza al ajillo sobre lecho de patata panadera. Se sirve en plato llano. En el fondo aceite virgen y patatas panadera y sobre estas la pieza de merluza coronada por un carabinero. Normal, sin nada que destacar. Se pidió un plato a 19,44 €. (En la factura pone 19,26 €)

Degustación de bacalao (Vizcaína, Club Ranero, Pilpil). Se sirve en fuente rectangular de cristal. Son tres porciones de bacalao cada una preparada de forma diferente. Salsas muy suaves predominando el sabor del bacalao sobre ellas, haciendo monótono el plato sobre todo Vizcaína y Club Ranero. El plato llegó templado. Se pidieron tres platos a 20,52 € cada uno.

Postres:

Copa de vainilla con crujiente de café. Lo sirven en copa grande de boca ancha. Sobre el helado de vainilla va, en forma de peineta, el crujiente de café. El helado correcto, el crujiente con sabor muy fuerte, para muy cafeteros. Se pidió uno a 4,86 € ( En la factura está como pastel de queso.)

Coulant con crema inglesa. Se presenta en un plato hondo de borde ancho y con la parte cóncava pequeña. El coulant es un bizcocho caliente de chocolate, crujiente por fuera y fundido por dentro. La crema inglesa es equivalente a las natillas pero menos densa. Estaba muy bueno, exquisito. Se pidió uno a 5,40 €.

Torrija de sobao Pasiego con su helado. Se presenta en fuente rectangular de cristal. A un lado la torrija, al otro el helado ornamentado con una hoja y en el centro una tosta de soboa Pasiego como las que pusieron con el foie. La torrija estaba espectacular. Caliente, crujiente por fuera debido al azúcar y suave por dentro. Buenísimo. Se pidieron tres, cada uno a 7,02 €.

Cafés e infusiones:

Tomamos cafés, cortados, un capuchino, una manzanilla y poleos. El café muy bueno. Invitó el restaurante.

Vinos:

Muga crianza 2007: Vino tinto con denominación de origen Rioja. De las bodegas Muga (www.bodegasmuga.com). Muy bueno. Se pidieron cuatro botellas a 23,76 € cada una. El precio aproximado de venta al público en una tienda es de 13,00 € la botella, por lo que el restaurante lo vende aproximadamente un 80% más caro que el precio de venta al público en un comercio.

Copas: No invitan a chupitos. Aunque si nos invitaron al café.

Servicio: Amable y correcto. Cambian de plato y cubiertos a mitad de los entrantes. Leve retraso con las croquetas y el coulant, algún despiste al servir los cafés. Cenamos en un reservado. Los camareros y el maître van con pantalón y camisa negra.

Porcentajes: Del total del precio en factura de la cena, sin incluir las cañas, el 78,5% corresponde a comida y el 21,5% a bebida.

La carta y la factura: El I.V.A, 8%, no se incluye en los precios de la carta, como debe de hacerse, pero si en los de ka factura.

Comentario final: Reservado acogedor de paredes blancas y con una decoración minimalista. Adecuadamente iluminado. Mesa espaciosa. Platos elaborados con materia prima de excelente calidad, algunas traídas desde Cantabria. Buena presentación. Servicio correcto.

 
Antonio Ávila .
 
 
PUNTUACIONES:
 
AAv
AAr
APo
Car
Jus
Rau
Ric
9
8
-
9
9
8
-
 
PUNTUACIÓN MEDIA:

8,60

 
 
PRECIOS DE LA CENA POR PERSONA:
 
LA NOCHE DE LA CENA:
52,52 €
ACTUALIZADO:
 
En el precio no se incluyen cañas ni copas.
 
Reservó Raúl.
 
Ver factura
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La carta (17/12/2011):
 
OTROS ENLACES DE INTERES:
Crítica de metrópoli
 
 
Actualizada el 9 de julio de 2016
 
Notas: Las puntuaciones y comentarios que se expresan en esta web son referentes a las cenas y a las circunstancias concretas que concurren en cada una de ellas. No se juzga ni puntúa al restaurante.
 
 

 

 

 

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